Sucesión en la presidencia de Saab América Latina

Tras desempeñarse como presidente de Saab para América Latina, Bo Torrestedt se despide y da la bienvenida a Fredrik Gustafson, que deja la oficina de Saab en Santiago de Chile para coordinar los proyectos de la empresa en toda la región. Los ejecutivos hablan de sus experiencias en un mercado competitivo, de su trayectoria y de sus expectativas en el corto plazo.

Bo Torrestedt se formó como ingeniero, pero también tiene amplios conocimientos de mercadotecnia y negocios. Inició su trayectoria profesional en Bofors. Al cabo de 10 años realizó una transición a Ericsson, donde trabajó por casi 20 años. Su carrera en Saab inició en 2007 como ingeniero de instalación y pruebas de sistemas. Posteriormente fue instructor, pasó por el área de venta de productos y ventas regionales, se convirtió en responsable regional de ventas y llegó a ocupar el cargo de presidente de Saab para América Latina. Desde el comienzo, Bo le imprimió a la empresa su sello distintivo.

¿Qué proyectos de su gestión destacaría?

BT: Está claro que destaco todo el trabajo y el éxito del programa Gripen en Brasil. Este éxito ha generado mucho interés en el Gripen y en Saab en otros países de América Latina; por eso estoy convencido de que tendremos éxito en algunos de ellos. También quiero destacar lo que se consiguió con el RBS 70 en Brasil. Después de un largo proceso, tuvimos éxito, y eso posibilitará contratos futuros. A raíz de nuestros esfuerzos en el área Naval, que tiene buenas oportunidades de negocios, se dio un gran paso. Somos finalistas en el proyecto de suministro de las corbetas clase Tamandaré para la Marina de Brasil. Tengo la certeza de que en otros países también llegaremos lejos. Por último, dar el primer paso en la construcción del Área de Mercado América Latina (MA LATAM) fue y es un proyecto muy interesante.

¿Qué consejo daría su sucesor?

BT: En primer lugar, ¡que aproveche y procure divertirse! Va a tener un trabajo exigente y muchos viajes, pero le gustará. Que trate de conservar la calma cuando las cosas no se den tan rápido como él quisiera o de la manera que él esperaba. Tengo el convencimiento de que a Fredrik le gustará su nuevo cargo. Contará con un excelente equipo de trabajo.

¿Cómo fue su traslado a Brasil y sus primeras impresiones relacionadas con el trabajo? ¿Es diferente aquí?

BT: He pasado gran parte de mi vida profesional viajando por el mundo. Mi primera visita a Brasil fue en 1985, pero no me mudé hasta 2015. Brasil no es como Suecia. Es muy importante no solo entender las diferencias, sino también aceptarlas siempre que sea posible. A mi modo de ver, las principales diferencias tienen que ver con procesos, presupuestos y la noción de urgencia, por la forma en que los brasileños manejan el tiempo.

¿Cómo fue su experiencia de vivir en Brasil? ¿Qué es lo que echará de menos?

BT: Vivir en Brasil ha sido interesante y gratificante. Mi familia y yo hemos disfrutado mucho de este período de nuestra vida. Tuvimos la suerte de hacer muchos amigos, tanto brasileños como extranjeros que residían temporalmente en Brasil. El trabajo y los viajes me ocuparon la mayor parte del tiempo, pero también tuvimos oportunidad de ver cosas juntos. Es mucho lo que echaré de menos, especialmente a los amigos y colegas. Ahora mismo me vienen a la cabeza los brasileños, el clima —aunque en pleno verano el calor sea un poco excesivo y haya echado en falta el esquí—, el fácil acceso a actividades al aire libre, los restaurantes, el estilo de vida relajado, etc.

¿Cuál será su próximo paso en su carrera profesional?

BT: Volveré a Suecia a principios de abril, y ahora debo asumir un cargo en Marketing desde corporativo o en algún área de negocio. Estoy emocionado por hacer frente a este nuevo desafío; pero también espero que algún viaje de negocios me traiga de nuevo a América Latina.

¿Qué destaca usted como una característica relevante del mercado de la defensa en América Latina?

BT: En la región existe una gran necesidad de equipos de defensa y seguridad. Muchos países cuentan con sistemas antiguos que pronto se deben sustituir. América Latina es una parte del mundo en la que hay pocos conflictos importantes —por no decir ninguno—, con la excepción de Venezuela. Todo se centra en combatir el narcotráfico y las actividades ilegales, lo cual, en el ámbito de la defensa y la seguridad, prioriza los sistemas y productos de vigilancia, por ejemplo. Además, el procedimiento de negociación y de presupuestos para la adquisición de nuevas soluciones es muy distinto que en Suecia. A veces los cambios políticos y la estabilidad económica son difíciles de seguir y prever.

Mencione alguna situación retadora a la que tuvo que hacer frente en el tiempo en que estuvo en América Latina.

BT: Yo diría que uno se enfrenta a retos a diario, tanto grandes como pequeños. Pueden estar relacionados con el trabajo, pero también con la vida cotidiana. Si fuese a dar un ejemplo, probablemente diría conseguir el permiso de trabajo, la visa, etc. Brasil es un país burocrático, los trámites toman tiempo, y es difícil saber si se resolverán a tiempo.

 

Fredrik Gustafson

El 1º de enero de 2019, Fredrik Gustafson fue nombrado nuevo presidente de Saab para América Latina. El ejecutivo inició su carrera profesional en la Fuerza Aérea Sueca como oficial técnico. Pasó por la Academia de Oficiales de la Fuerza Aérea Sueca, luego por la Escuela Técnica de la Fuerza Aérea y, por último, por la Escuela de Guerra de las Fuerzas Armadas. Tras 12 años en la Fuerza Aérea, en 2000 se integró a Saab como gerente de entrenamiento en el departamento de Atención al cliente del Gripen.

¿Qué expectativas tiene con relación al trabajo en Brasil?

FG: Pasé mucho tiempo en Brasil entre 2009 y 2013, cuando se hizo la campaña del Gripen en el país. Ahora tengo ganas de vivir de verdad en Brasil y aprender a conocer en el día a día, con mayor profundidad, a los brasileños, el idioma y la cultura. En el aspecto profesional, tengo la expectativa de ver el programa Gripen materializarse, y también de ver a Saab convertida en una opción natural entre todas las Fuerzas Armadas, ampliando nuestras operaciones mediante alianzas con la industria brasileña en nuevas áreas, para que Saab se afiance como una empresa local con socios locales.

¿Cuál es su evaluación del mercado de la defensa en América Latina?

FG: El mercado de la defensa en América Latina no puede ser tan lineal como en otras regiones del mundo, sino que es más cíclico, y ya hemos vivido algunos años difíciles. De todos modos, teniendo en cuenta el desarrollo de la región, creo que cabe esperar una necesidad creciente de modernización dentro de las Fuerzas Armadas. Me parece que seremos testigos de un incremento continuo de los recursos para vigilar las fronteras y de inversiones en equipo que sirva no solo en caso de conflicto militar, sino también en catástrofes naturales y situaciones de amenaza más tradicionales. La seguridad cibernética será una faceta natural de la mayoría de las adquisiciones, a fin de garantizar la soberanía nacional en el control del flujo de información.

¿Cuáles son sus objetivos a corto plazo, en uno o dos años, y a mediano/largo plazo, en un horizonte de más de cinco años, para Saab en América Latina?

FG: Mi objetivo a corto plazo es continuar fortaleciendo nuestra marca en América Latina y consolidar nuestra organización. También me enfocaré en el crecimiento de nuestros negocios en Brasil aparte del programa Gripen. En 2018 surgieron varias posibilidades, y creo que veremos una clara expansión en la región, tanto en el dominio naval como en el terrestre, con nuevas soluciones puestas en marcha, tanto para nuevos clientes como para clientes ya existentes. A mediano y largo plazo, mis objetivos son que Saab tenga varias alianzas fuertes en la región, mientras nosotros, junto con el área de defensa local, aumentamos nuestra cuota de mercado, no solo en la región, sino también en otros lugares. En un plazo de 5 años nos veo creando derechos de propiedad intelectual (IPR, por sus siglas en inglés) locales y desarrollando nuevas soluciones con la industria local. Me parece que en nuestros principales mercados de América Latina Saab es un aliado natural de los tres dominios de la defensa, así como en el segmento de la gestión del tráfico aéreo.

¿Cómo evaluaría este momento para usted en Saab?

FG: Siento que es un privilegio que se me haya nombrado para este cargo, y especialmente para sustituir a Bo Torrestedt. Él consiguió crear desde el principio un excelente espíritu de equipo y construir una plataforma con un grupo humano muy bien preparado para llevar a Saab hacia el futuro. Uno de mis mayores objetivos es conservar este espíritu de equipo y garantizar que dentro de Saab sigamos siendo una de las organizaciones más atractivas en las que trabajar.

¿Cómo empezó su carrera profesional en Saab?

FG: Comencé como gerente de entrenamiento en el departamento de atención al cliente del Gripen, desarrollando programas de capacitación para los clientes. Luego me hicieron responsable del departamento de Entrenamiento de Clientes, y de ahí pasé al de Marketing del Gripen. Después de casi ocho años desempeñando esa función, principalmente en Noruega y Brasil, me ofrecieron el cargo de director de los países hispanohablantes de América Latina y me encargaron que abriera una oficina en Santiago en 2013.

¿Cómo están manejando Bo y usted la transición en el liderazgo de la región?

FG: Llevamos casi seis años trabajando juntos en la región. Además, en los últimos años he hecho de sustituto de Bo, y siempre hemos tenido un diálogo muy cercano. Partiendo de esta base, y por haber tenido la suerte de contar con seis meses de transición formal en los que trabajamos juntos, confío en que el cambio será muy suave y prácticamente imperceptible. A lo largo de los años, Bo realizó un trabajo sumamente minucioso, construyendo la organización latinoamericana que hoy tenemos. También es importante destacar que creó un espíritu de equipo único, el cual espero conservar y continuar desarrollando. Además, tengo la certeza de que cuando Bo vuelva a Suecia para asumir su siguiente cargo, podré seguir contando con sus consejos.

¿Cómo ve usted las posibilidades de nuevas alianzas para nuevos proyectos en el mercado brasileño y en el latinoamericano en general?

FG: Me siento muy confiado en ese sentido y veo varias oportunidades. Creo que en Brasil, con el programa Gripen, demostramos cómo hace Saab la transferencia de tecnología y que buscamos activamente socios locales con los que tener una auténtica colaboración. Esa es la única manera de crear un nuevo mercado para Saab y para el sector local de defensa. Está claro que los programas de gran envergadura como el del Gripen y algunos programas navales ayudan a forjar esas alianzas; pero también estoy convencido de que podemos descubrir buenas oportunidades de cooperación en programas más modestos y discretos, como algunos de guerra electrónica (EW, por sus siglas en inglés) y de recopilación electrónica de inteligencia (ELINT).

¿Sería posible que nos hablara de algunas de sus primeras impresiones en Brasil? ¿Cómo va su proceso de adaptación a un nuevo lugar de residencia y otra cultura y el aprendizaje de cómo funciona el mercado?

FG: Puede que subestimara las diferencias entre el español y el portugués. Me he dado cuenta de que tendré que dedicar más tiempo al estudio del portugués para integrarme mejor en la sociedad brasileña. Después de más de cinco años en Chile, creo que estoy bien preparado para esta mudanza, aunque soy consciente de que existen diferencias culturales entre Chile y Brasil. Creo tener un conocimiento previo razonablemente bueno del mercado, pero lo más importante es que existe un amplio conocimiento del mercado brasileño en nuestras unidades locales, en nuestras oficinas de Brasilia, Río de Janeiro y São Paulo. En nuestra unidad de Brasil está todo el conocimiento sobre el país, y dependo enteramente de esas personas para entender los pormenores de la situación aquí.