Ingenieros de SAM reciben capacitación en Suecia

Los primeros ingenieros contratados para trabajar en Saab Aeronáutica Montagens (SAM) están participando en capacitaciones en Suecia y serán responsables de una fase más del proceso de transferencia de tecnología del programa Gripen en Brasil.

Saab Aeronáutica Montagens (SAM), fábrica brasileña de aeroestructuras del Gripen que producirá seis elementos de ese avión —el cono de cola, los frenos aerodinámicos, el cajón del ala, el fuselaje trasero y el fuselaje delantero para las versiones monoplaza y biplaza—, comenzó este último año su proceso de estructuración. La contratación del equipo de profesionales que será responsable de asimilar e implantar los conocimientos adquiridos en el curso del programa de transferencia de tecnología es una de las etapas cumplidas.

Christina Parente, Douglas Silva, Gisele Dias y Saulo da Mata fueron los primeros en ser contratados y forman parte del grupo de brasileños que ya está absorbiendo conocimientos que se implementarán en SAM.

Antes de embarcarse rumbo a Suecia a mediados de 2018, el equipo recibió capacitación en Brasil durante tres meses. «Nuestros empleados están recibiendo formación académica y preparación para desempeñar funciones administrativas con los softwares de gestión técnica, además de instrucción práctica, on-the-job, en la planta de producción de Saab en Linköping —explica Marcelo Lima, director general de SAM—. Ellos formarán parte del equipo de ingeniería de producción y calidad que trabajará en la industrialización de los productos; es decir, serán responsables de planificar los procesos que se implementarán en la fábrica de Brasil», añade.

La capacitación es fundamental para el programa Gripen, ya que es el principal mecanismo de transferencia de tecnología hacia los empleados de la fábrica de aeroestructuras del caza en Brasil. «Los ingenieros de SAM acompañan a los equipos técnicos suecos para asimilar toda la tecnología de fabricación de las aeroestructuras y así poder comenzar la ejecución del trabajo en Brasil», comenta Lima. Se prevé que en abril de 2019 otros 10 empleados sean enviados a Suecia para dar inicio a un nuevo proceso de capacitación en las áreas de trabajo de cada uno.

Los cuatro ingenieros hablan de cómo ha sido la experiencia de trasladarse a Suecia, de la expectativa de que asimilen los conocimientos y de la responsabilidad que tiene cada uno dentro de SAM. Gisele Dias y Douglas Silva son ingenieros de calidad de SAM. Serán responsables de implementar en la fábrica el sistema de calidad y garantizar que las aeroestructuras producidas en Brasil cumplan los requisitos del proyecto y del cliente. Para Douglas, que siempre soñó con trabajar con aviones, «el programa de transferencia de tecnología constituye un hito para Brasil, representa un salto tecnológico para la Fuerza Aérea Brasileña» y ofrece nuevas oportunidades de trabajo en el país. Gisele también está entusiasmada con la oportunidad de implementar una nueva tecnología en Brasil y comenta que poder contribuir al desarrollo de la industria brasileña fue lo que la motivó a aceptar la propuesta de trabajar en SAM.

Christina Parente y Saulo da Mata son ingenieros de montaje en SAM y tendrán la responsabilidad de transformar los datos, diseños y documentos en instrucciones simplificadas de montaje para que los operarios estén en condiciones de realizar el trabajo. A diario reciben capacitación práctica y teórica sobre el Gripen y observan la producción del caza en el sector de montaje estructural. «Cada mes redactamos un informe para demostrar todo lo que aprendimos, a fin de que quede un registro de la transferencia de tecnología que pueda utilizarse para consultas en el futuro», explica Christina.

Los ingenieros consideran que la transferencia de tecnología del Gripen servirá para dar impulso al sector aeroespacial brasileño. «Brasil aprovechará el programa Gripen para desarrollar más adelante sus propios aviones supersónicos», subraya Saulo.

Integración de culturas y vida cotidiana en Suecia

Después de casi un año viviendo en Suecia para participar en el programa de transferencia de tecnología del Gripen, los ingenieros consideran que la experiencia ha sido «estimulante». Afirman que en general la interacción con los ingenieros suecos ha sido excelente y que están aprendiendo a trabajar juntos. «La mezcla de ambas culturas y las formas de operar son positivas cuando se miran los resultados alcanzados», comenta Douglas.

Christina dice que es un país al que es fácil adaptarse, y que los suecos son muy simpáticos y receptivos. Para ella, lo más complicado es el clima frío y lo cortos que son los días en otoño e invierno. «Lo estamos superando con ejercicio físico y muchas capas de ropa».

La sencillez de los suecos sorprendió y cautivó a Gisele. La ingeniera explica que le encanta ir a trabajar en bicicleta y llevarse la comida. Dice que han sido meses de frío y oscuridad, pero que contaron con el apoyo de los suecos, que los orientaron sobre lo que podían hacer y cómo se podían resguardar. «Siempre se interesan por saber si estamos bien», comenta.

En enero de este año, estando en Suecia, nació el hijo menor de Douglas en la ciudad de Linköping. «Sería chévere estar cerca de nuestros amigos y familiares en este momento especial de nuestra vida; pero estamos encarando estos retos con todo el cariño que nos manifiestan nuestros nuevos compañeros suecos —dice—. Estoy en una fase importante de mi carrera profesional y he asumido con mucha gratitud la responsabilidad de llevar de Suecia a mi país un trabajo de alto nivel tecnológico para fabricar allí el Gripen».